La adolescencia constituye un momento clave en la construcción de la identidad, los vínculos afectivos y las primeras experiencias amorosas. En este período se consolidan representaciones sociales, mandatos de género y modelos vinculares que pueden favorecer vínculos saludables o, por el contrario, habilitar dinámicas de violencia, control y desigualdad. Desde un enfoque regional, con perspectiva de género, derechos humanos y aportes de las terapias conductuales contextuales, esta formación propone revisar críticamente las prácticas profesionales de quienes acompañan adolescencias, incorporando herramientas conceptuales para la prevención de violencias y la promoción de vínculos afectivos saludables.